íntimo aleatorio

max-ernst-cover-for-repetitions-1922-detail_900

Se puede vivir así, claro, pero no se desea frenéticamente vivir. En cambio, pasé el día entero -y la noche- con él. Por ahora ha sido, también, conocer todos mis fantasmas. Tener cuidado con la domesticación de los afectos. Definitivamente esta es una sociedad que privilegia la vida a como de lugar y la prolongación de la especie frente a cualquier otra cosa. Ella no es actriz aunque está en escena; lo que ella hace es escribir. Me interesa cómo muestra la vulnerabilidad del cuerpo de la mujer. El cielo apenas empezaba a despejarse y, detrás de las nubes que se iban, venía él como un gran sol que salía detrás de la montaña. Estoy atravesando uno de esos momentos en los que cada cosa que haga definirá mi destino. Él es una casa que trae el mar adentro (sin puertas ni ventanas). Envolverlo con la palabra abrazo y arrullarlo hasta que caiga dormido. Con una emoción infantil exaltada llego a casa después de ver Murmullos. Creo que (lo sé) estaba necesitando desde hace mucho rato un espacio para dibujar mi propia sombra. Adoro su espalda y la forma descuidada en que su cuerpo se acomoda. Tampoco había rejas que encerraran la ciudad, éramos niños que no pensaban en el peligro (con padres que no pensaban en el peligro); éramos niños muy pequeños pero, lo que hoy es inusual, niños que corrían y jugaban libres. Hay algo tan íntimo y fuerte en el hecho de sentirse mujer.  Mientras veía la obra y el corazón se me hinchaba pensé en lo cercano que está el teatro a los juegos infantiles en los que una bolsa es una capa y un sofá se convierte en barco. ¿Cuánto hace que no lloraba de esta manera al leer un libro? Todavía puedo ver una inmensa bola en el cielo muchísimo más grande que el sol. El doctor me dijo “el ombligo es una cicatriz” y me quedé pensando en eso varios días, en esa cicatriz que no se borra y que se vuelve órgano del cuerpo. Nunca antes esas palabras pronunciadas para mí habían tenido tanto eco. Era feroz a mis 27.

 

 

[La imagen de este post es de Max Ernst (portada del libro Répétitions de Paul Eluard)]

Algunas histerias

desenredando---latidos-capilares-by-carolopezj

[Mujer en una silla mecedora amarrada entre su propio pelo –larguísimo, enredadísimo–. Sólo podemos ver con claridad su cabeza: piel pálida, labios secos, ojos bien abiertos. Su voz fluye libre por la habitación en la que se encuentra encerrada mientras grita, desbordada, lo siguiente:]   (más…)

Decapitar un texto y parir mellizos

Texto baba - ejercicio 1 by carolopezj

Hoy quiero compartir una porción de mis exploraciones escriturales más recientes, algo que hasta ahora jamás he traído a este blog.  (más…)

Paseo por Getsemaní

Voy por la Tripita y Media. En la esquina, “El propio Renato” sonríe mientras sirve una avena en su carrito blanco. (más…)

ECHANDO FLORES

las mujeres en el cine colombiano

libreta de abastecimientos

A veces surjo de lo que escribo como una serpiente surge de su piel (Enrique Vila-Matas - El viaje vertical)

costuras y pre(-)textos

A veces surjo de lo que escribo como una serpiente surge de su piel (Enrique Vila-Matas - El viaje vertical)

Un lugar de paso

A veces surjo de lo que escribo como una serpiente surge de su piel (Enrique Vila-Matas - El viaje vertical)

Ohpino

A veces surjo de lo que escribo como una serpiente surge de su piel (Enrique Vila-Matas - El viaje vertical)

El orejón sabanero

A veces surjo de lo que escribo como una serpiente surge de su piel (Enrique Vila-Matas - El viaje vertical)

lapieldelabatata

Bocetos, versiones, fragmentos de realidad · Textos por: Andrés Gómez O

El Blog de Konstance

Para amantes de la Literatura