Las palabras: grandes ausentes

amantes-chagall

Cerveza águila (famosa desde 1913) en mi garganta en mi estómago en mi vejiga. Un bar de barrio: sillones. Un espaldar de grandes puntos negros y rojos setenteros recostado sobre un fondo blanco. Música. Cerveza. Silencio. Música. Ausencia del uno y del otro. No hay disposición para el diálogo. El águila ya empieza a acomodarse en mi cabeza, en mi sangre, en mí. Me olvido de todo. Soy música. No pienso. Eres para mí, luego de siete años, un enigma. Y no logro descifrar tus silencios ni tus pausas. Creo entonces que hemos entrado a dos lugares distintos. No sé qué sientes. No sé nada de ti. Yo, por lo menos hablo. Tú, solo sabes de silencios…

Ha pasado sólo un mes desde el conteo regresivo entre los dos. Sentada junto al silencio de su esposo, Caliza ha puesto estas palabras en la agenda. Arrancó la hoja. Se la entregó a su marido. Ha pedido otra cerveza (que demora eternidades en llegar). Nada en las manos ni en la boca. Observa cómo el hombre le responde sobre una servilleta húmeda.

Un día nuestro amor comenzó siendo epistolar y creo que terminará en una hoja. Estás viviendo el desamor y quieres poner en mis acentos la última palabra.

Lee la nota y vuelve a su cuaderno segura de que esta vez no le entregará la hoja. Al terminar, beberá lo que quede en la botella. Pedirá la cuenta. Dará su parte. Cerrará su billetera y su boca. Volverán juntos a casa. Escribe:

A veces quisiera ser agua, charco de ciudad mezclado con aceite de carro, y entonces, imitar el arcoiris en el asfalto, y luego, evaporarme y ser nube y volver a empezar. Pero es difícil. No soy agua. Soy humana y sigo aquí. Y duele y pienso. Y no quisiera pensar más, quisiera evaporarme. No se si me entiendas. Hay que seguir. Y duele. Y punza. Y quisiera ser agua. Pero soy fuego y quemo y perduro y me hago cenizas… Tú, en cambio, eres agua, eres pez. Y te vas… No eres responsable de lo que siento pero, indudablemente, eres el objeto de lo que siento. Estoy borracha. El mundo da vueltas. Todo esto es verdad: estás y no. Somos y no. ¿Cómo mirar de frente el final? No lo se, para mí todo es nuevo. Me aterran estas lecciones de abismo.

Anuncios
Entrada anterior
Entrada siguiente
Deja un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

ECHANDO FLORES

las mujeres en el cine colombiano

libreta de abastecimientos

A veces surjo de lo que escribo como una serpiente surge de su piel (Enrique Vila-Matas - El viaje vertical)

costuras y pre(-)textos

A veces surjo de lo que escribo como una serpiente surge de su piel (Enrique Vila-Matas - El viaje vertical)

Un lugar de paso

A veces surjo de lo que escribo como una serpiente surge de su piel (Enrique Vila-Matas - El viaje vertical)

Ohpino

A veces surjo de lo que escribo como una serpiente surge de su piel (Enrique Vila-Matas - El viaje vertical)

El orejón sabanero

A veces surjo de lo que escribo como una serpiente surge de su piel (Enrique Vila-Matas - El viaje vertical)

lapieldelabatata

Bocetos, versiones, fragmentos de realidad · Textos por: Andrés Gómez O

El Blog de Konstance

Para amantes de la Literatura

A %d blogueros les gusta esto: